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Noentiendonada

Mil pensamientos en la cabeza, aún no los plasmo en ninguna parte. Como pájaro carpintero, taladran mi tranquilidad y simplemente no dejo salir señal de dolor alguna. Cómo escribo, cómo hablo, sin siquiera sentirme ordenada, pensando que el ruido e interferencias que arruinarán mi intento de comunicación, por el medio que sea, serán, simplemente, mis propias fallas. Es como la falta de preparación para una exposición, una propia. No poder hablar pero querer. Proyectándome al soporte, como si en otro espacio me fuera a explicar mejor. Pensar que es una locura, el filtro invisible que no deja mostrar esa preocupación e impaciencia de lo que ya supero su fecha de caducidad y aún no se resuelve. Solo continúo hablando pero no escucho lo que esperaría que salga de mi boca.

Un consejo: Búrlate de ti en los peores momentos.

Comentarios

  1. Hola! Hermoso escrito, me encanta como escribes. Un beso.
    María.

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  2. Hay lugar y tiempo para todo, con calma...

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