Debo decir que detesto a las palomas, siento que están sucias y llenas de enfermedades, pero a pesar de esto, son un buen ejemplo para describir la libertad. Aveces es muy fácil creer que queremos ser como las aves que pueden volar hacia donde quieran y hacer su vida a su feliz y desafiante manera, pero al mismo tiempo no pensamos que son despreciadas la mayor parte del tiempo, no solo por mi, si no por muchas personas, y con eso viene el gran riesgo que tienen de morir día a día por distintas razones que hacen de este mundo un lugar peligroso para cualquiera. No sé si con esto deba tener una ligera lástima por ellas o por mí, mejor dicho por los seres humanos, pues esto solo demuestra que ninguno es libre totalmente y que siempre buscamos un modelo de perfección en cualquier cosa para sentir que hay algo más allá de lo que parece ser la rutina, algo que nos pueda hacer desear superarnos, sabiendo, que hay siempre posibilidades de...