Hay días malos, de esos que no son necesariamente generados por algún problema individual, sino que al estar presentes y ver que alguien que aprecias en verdad lo tiene, se convierte en tu problema, el día para ti también se vuelve así, su infelicidad o intranquilidad se convierte en la tuya también. No pienso que eso esté mal, y esque los seres que uno ama se convierten -si es que no lo fueron desde siempre- en una extensión nuestra y una forma de agradecer por todo lo que han hecho por nosotros es almenos pensar en maneras de aligerarles la carga, buscarles soluciones a sus problemas, tratar de no dejarlos sentir solos en ningún momento, y hacer todas esas cosas que ellos siempre han hecho por nosotros, amarnos y ayudarnos en todo tipo de circunstancias. Fuera de todos los malos recuerdos, fuera de todas las peleas y muy aparte de las tontas discuciones, son todo lo que tenemos, hacen todo lo que pueden y en tiempos complicados, hay cosas que se pueden dejar de lado por lo menos un...